Uno no puede llegar a gusto a casa después de una larga y ardua jornada en la escuela (eso fue sarcasmo) porque están acechando mocosos desde los 3 hasta 30 años inclusive.
- Señor -dijo un crío- ¿Me da para mi calaverita?
- Soy budista, -dije- yo no doy calaverita.
- Ahh -triste y con la mirada agachada- snif, gracias.
- Calaverita... -hablando conmigo mismo- pamplinas.
Eso es lo que hubiera dicho si fuera demasiado cruel con un niño de 10 años, pero no, tenía que entrarme el sentimentalismo y ceder ante esos trucos sucios de pedir calaverita. Afortunadamente sólo traía dos pesos conmigo; sin embargo, analizando bien me doy cuenta de que 2 pesos míos más el dinero que otras personas les den (oscilando entre los 2 y 10 pesos) tendremos una cantidad que bien podrían adquirir más que una torta y un refresco.
Esto es particularmente en el caso de los niños, pero si observamos todo el negociazo que es el Halloween sería peor que una mentada de madre. ¡Un disfrazesito de calabaza todo mal hecho en un precio aproximadamente de 300 pesos!. Esto si que es un verdadero golpe a los bolsillos. Claro, los niños no tienen idea de que sus padres tuvieron que haber gastado la tercera parte de la quincena en su dichoso disfrazesito para que ande jugando con sus amiguitos del cole y ande pidiendo calaverita por todas partes, finalmente el trajesito ese quedará arrumbado en el ropero y el próximo año habrá que comprarle otro trajesito a Juanito porque el del año pasado ya no le queda.
Los adornitos esos de Drácula, Fredy Cruger, Cruder o como rayos se escriba, y todas esas porquerías estadounidenses salidas de películas con guiones pesimos y con efectos terroríficos y sangrientos a base de pintura roja de agua de jamaica; tienen un precio elevado para la sencillez de su elaboración, claro, esto es la ley de la oferta y la demanda.
Como todos saben y si no pueden ir a buscarlo en wikipedia, el Halloween es una fiestesilla que se remonta hacia el siglo III a.C. en un lugar maravilloso: el pueblo celta. Los druidas que eran monjes de una sociedad secreta hacían ritos en honor a los difuntos y esas cosillas, pero con cierto temor de que si no lo hacían, los difuntos podrían maldecirlos, y es por eso que usaban pieles de animales para cubrirse en sus ceremonias. Bueno, si quieren saber más chequen en wikipedia. Pero bueno, esta costumbre fue adoptada en Estados Unidos con cierta deformación (que es bastante). Seres amorfos que chupan sangre, y todos esos monstruitos son creación de los gringuitos, todo eso de truco o trato o como sea nació allá y es parte de las celebraciones de ese pueblo que como puede observarse, su cultura se basa en el dinero.
Pero yo sigo con la maldita pregunta en la cabeza. ¿Si es una costumbre estadounidense, qué rayos hacemos los mexicanos rindiéndole honores?. En estos momentos es cuando se va a la mierda cierta frase que se pronunciaba con mucho fervor, con el aliento alcohólico y honrado a aquéllos héroes que nos dieron "libertad": "¡¡¡Viva México!!!".
Todos los días en México se oye a la gente quejarse de la globalización, y de que los gringos nos están invadiendo, pero ciegamente celebran Halloween, le piden juguetes a Santa Claus, no pueden dejar su celular ni por un segundo a 5 metros de distancia de ellos, no pueden vivir sin computadoras e internet (carajo, eso es cierto), ir de compras a Wal Mart, Liverpool, llenar cada esquina de oxxos y seven elevens, entre muchas otras muestras de el monopolio de las empresas transnacionales.
Es triste ver que en las aulas escolares apoyen mucho más el hecho de que el 31 de octubre vayan todos los niños disfrazados, mientras que el 2 de noviembre se hagan ofrendas con toda la hueva del mundo. Se premia el disfraz más terrorífico, y se pone una ofrenda toda malhecha.
El hecho de celebrar a la muerte es algo que ha trascendido desde los tiempos prehispánicos, es una herencia que nos dejaron nuestros antepasados a los mexicanos, una costumbre que venera a la misteriosa e inevitable muerte, y que irónicamente está muriendo lentamente.
Hay que pensar mejor en que se despilfarra el dinero. Bien sabemos que el dinero va y viene, pero tampoco hay que seguir haciendo millonarios a los gringos con sus costumbres poco trascendentes, que para variar nisiquiera es de ellos. Los celtas comenzaron todo, los gringos lo deformaron. Como siempre, Estados Unidos puede ser el país más poderoso, pero eso no le quita que sea el que poca materia gris tiene y nos siga dando porquerías a todo el mundo.

1 comentario:
Gracias Por Tu Comentario En Mi MF.
Esta Genial Tu Escrito Y Tienes Razón..!
Nos Quejamos De Que Nos Están Invadiendo Y Seguimos Sus Costumbres Y Tradiciones Dejando A Un Lado Las De Nosotros.
Somos Victimas De La Mercadotecnia Y El Consumismo.. Cuándo Nuestra Costumbre Del Día De Muertos Es Mucho Más Interesante Y Tiene Un Significado Para Nosotros Como Parte De Este País..Deberiamos De Cuidar Nustras Tradiciones..Preservalas..Y Evitar Que Se Mezclen Con Otras Tradiciones..!
Pero Esto Se Debe Tambien A La Gran Ignorancia De La Mayoria..Que NO Sabe..No Conoce Realmente Las Tradiciones.
Porque El Que Conoce..Valora..Y Quien Valora..Preserva..!
Que Estes Bien Y Suerte En Las Cosas Que Hagas.
Saludos Ernest The Vampire.
P.D. Que Buena Música.
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